lunes, 4 de noviembre de 2013

Tricholoma Equestre o Seta de los Caballeros


        Siempre que salgamos al campo a recolectar setas debemos de tener presente algunas cosas que aunque obvias solemos olvidar: 

        A,- El coger una seta más que esté algo pasada no va a suponer una mayor satisfacción a la hora  de degustarla, así es que déjala donde está que al fin y al cabo seguirá soltando esporas para continuar con su labor reproductiva

      B,- La diferencia entre una seta joven y una un poco pasada es lo mismo que consumir carne y/o pescados frescos o consumirles atrasados.

      C,- No cojáis nada que esté al lado de caminos y/o carreteras para ser consumido ya que puede ser portador de metales pesados provenientes de los escapes de los automóviles.

        D,- Sed moderados con la ingesta de setas. Como sucede con todas las comidas siempre es preferible quedarse con un poco de hambre antes de darse un atracón.

¿Por qué digo esto? Es muy sencillo, os contaré como una seta apodada “De los Caballeros” se ha convertido en proscrita de unos años para acá


 TRICHOLOMA EQUESTRE

En Castellano: Seta de los caballeros.

Hasta hace muy pocos años esta seta era considerada una de las buenas especies comestibles que, dicho sea de paso, se da con bastante frecuencia en nuestros pinares, de hecho en mi casa se llegó a comer en varias ocasiones aunque fuera consumida como aperitivo, nunca como plato principal. Pero a la vista de una docena de intoxicaciones habidas en Francia, debido principalmente al consumo descontrolado y la ingesta por un largo periodo de tiempo, es decir, una panzada masiva de setas que duró 3 o 4 días, ha pasado de estar catalogada como excelente a la mísera condición de toxica, estando prohibida cautelarmente su distribución y comercialización en España. BOE de 28 de octubre de 2006, núm.258, [pág. 37607]
Todos los estudios realizados a los 12 pacientes diagnosticados desde 1992 al 2000 dieron como resultado que estos habían adquirido una enfermedad denominada rabdomiolisis como resultado de la ingestión masiva de esta seta. De estos pacientes 3 fallecieron aunque no presentaron ninguna lesión hepática.
Lo que no aparece reseñado en el estudio es el lugar concreto en donde se recogieron, si fue en alguna carretera, camino, al lado de fábricas, etc. Pero sea como fuere lo que esto significa es que las setas siempre hay que consumirlas  con moderación.





Sombrero: De un color amarillo verdoso, con fibrillas radiales marrones o verdosas, más o menos oscuras. Estas fibrillas son más evidentes en el centro, desapareciendo según se avanza al margen. De convexo a aplanado en estado adulto y entre 3 y 12 cm. de diámetro, con una superficie muy viscosa a la que se adhiere con mucha persistencia el arena que arrastra al nacer y asomar a la superficie.

Láminas: Escotadas, lobuladas, ventrudas y de un amarillo muy vivo que perdura.

Pie: También de color amarillo con algún tono pardo en forma de fibrilla o fleco, pero siempre amarillo. De 5 a 10 cm. de alto por 1 a 2 cm. de diametro

Carne: De color blanco, bajo la cutícula de un amarillo más pálido que el exterior de la seta, compacta, de olor fúngico suave y sabor agradable.

Hábitat: Especie exclusiva de coníferas, sobre todo de pinares, hace su aparición a lo largo del otoño. Es relativamente fácil localizar esta seta ya que se da con bastante profusión en terrenos silíceos en los que solo se aprecia en el suelo una serie de montones de hasta 4 cm. de arena sin que esta sea vista hasta haber sido desenterrada.
Es la típica seta en la que llevar una brocha se convierte en imprescindible si queremos recolectarla.

Fotografía: Tomada en un pinar próximo a Iscar

Comestibilidad: A pesar de que tradicionalmente ha sido considerada como un excelente comestible, en estos momentos, por lo anteriormente expuesto y siguiendo las directrices del Instituto Nacional de Toxicología desaconsejo por completo el consumo de este Tricholoma

Comfusión Posible: Tricholoma Aurantum, que para muchos micólogos es la misma especie y que como medida de precaución tampoco recomiendo su consumo.
Tricholoma Sulphureum, bastante más pequeña, tiene un olor desagradable a azufre que hace que inmediatamente sea rechazada y la cutícula nunca es viscosa




domingo, 3 de noviembre de 2013

Tiempo de nicalos y setas




                     Estamos en otoño, tiempo de nicalos y setas, así es que aprovechemos lo que la naturaleza nos ofrece, salgamos al campo, demos un paseo y dispongamonos a recolectar estos manjares que tenemos a la puerta de casa, eso sí, sin rastrillos y sin dar patadas a lo que desconocemos, porque seguro que si está ahí es porque está cumpliendo una misión y puede ser que lo que tú no conozcas y creas que es venenoso solo por el simple hecho de ser distinto no sea tal y prives al que venga detrás de recoger unos excelentes productos micológicos.


 
Resulta sorprendente que cuando hablamos o leemos algo sobre setas nuestro cerebro se pone en estado de alarma, nos juega una mala pasada y lo único que seamos capaces de entender es ¡MORTAL!

      No se sabe a ciencia cierta cuantas especies de setas puedan existir pero parece ser que la cantidad puede superar ampliamente las 300.000 variedades.
      
      De estas 300.000 la inmensa mayoría no tienen ningún valor culinario, es decir, no saben a nada o son demasiado pequeñas para ser degustadas, también pueden entrar en este grupo las de sabor acre o no muy agradable, incluso las que pican o las que tienen un sabor muy fuerte a anís, que también las hay por la zona de Iscar.

      Después debemos de saber que en Europa existen catalogadas unas 60 especies toxicas y las verdaderamente peligrosas no llegan a una docena.

      ¿Entonces por qué ese miedo? ¿No sería mejor que aprendiéramos a distinguir las que de verdad son venenosas para así evitarlas?

      En fin, tened presente que hay una diferencia abismal entre: Venenosa mortal, Toxica, Sin valor culinario, Acre, Indigesta, etc.

      Mi consejo es que si queréis disfrutar recolectando setas os hagáis con una buena guía y que los primeros pasos les deis en compañía de alguien que ya conozca un poco del tema y os pueda asesorar.

      Y muy importante, ¡No os fieis de las fotografías de las guías! Ya que si no están realizadas en vuestra zona los colores pueden variar mucho dependiendo del habitat, de si el ejemplar es joven o adulto y sobre todo por la altitud a la que ha sido tomada la fotografía.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Día de Cagadillo y Puchas




Primer día de noviembre, día de todos los santos. 


Alrededor de los años 57 – 60 había unas tradiciones y/o costumbres en Iscar que con el paso del tiempo han ido desapareciendo o al menos no tengo conocimiento de que se sigan llevando a cabo excepto en muy contadas ocasiones.


Por aquellos tiempos, contaba yo con entre 5 y 8 años de edad y recuerdo con añoranza cuando nos disfrazábamos y nos íbamos a jugar a la plaza mayor de nuestro pueblo, con aquel frío que pelaba y que te obligaba a ir bastante abrigado, era época de empezar a ver los dichosos sabañones, y es que ya se decía que por los santos la nieve en los altos, como así era.


Por aquel entonces era típico hacer el “Cagadillo”, una mezcla de azúcar que se caramelizaba y al que se le añadían almendras y piñones tostados. No sé si era la necesidad, el deseo, o la ansiedad,  pero el recuerdo que perdura en mi memoria es que había pocas cosas que igualasen aquel riquísimo dulce casero.


También era tiempo de las famosas “Puchas”, un postre que se hacía con azúcar, harina y anises y a las que antes de comer  se les  añadían unos picatostes o tropezones pequeños de pan frito. ¡Cómo estaba aquello!


Las "Puchas" de segunda se elaboraban substituyendo el azúcar refinado por el agua de cocer las remolachas, lo cual no restaba a estas la importancia ni la calidad ya que contribuían a sacarnos más de alguna sonrisa a los chavales de entonces.


Hoy lo más parecido que podemos encontrar similar al “Cagadillo” es el turrón de guirlache y en cuanto a las "Puchas" hace muchos años que no he vuelto a probarlas, aunque me consta que en casa de mi cuñado se siguen haciendo.